CONVERSACIONES CON UN SAMURAI traducido por Arancha FerreroFragmentos del libro The Heart of Kendo, ed. Shambala, de Darrel Max Craig http://www.ymaapub.com/authors/authordetail/author04.php1985. El Kendo no puede cambiarteCRAIG: Sensei, acabo de pensar en algo.SENSEI: ¿Tú solo? C: Pues creo que sí… S: Eso está bien. ¿Cuál es tu pregunta? C: ¿Cómo sabías que te iba a preguntar algo? S: Se me ocurrió, supongo. C: Vale. Mi pregunta es: como descendiente de 37 generaciones de la familia Chiba, de más de 750 años de tradición (y creéme que no estoy poniéndote en duda), ¿siempre ha habido un heredero apropiado? ¿Siempre ha habido un hombre en el clan Chiba que pudiera continuar con la tradición familiar, en cada generación? S: Sí, ciertamente. C: Pues es extraordinario. S: No hay límite a lo que un hombre puede hacer si se emplea con disciplina, perseverancia y trabajo duro. C: Sensei, ¿has pensado alguna vez en por qué me aceptaste como discípulo? S: Ahora sí que has hecho una buena pregunta… Es broma, señor Craig. Acepté tu mente primero, no tu cuerpo o tu raza. C: No entiendo… S: Bueno, la mente de una persona contiene impresiones de todas las acciones buenas y malas de esa persona en esta vida y en las vidas pasadas. Sólo unos pocos elegidos tiene la habilidad de detectar esas impresiones. Las acciones de uno en su vida presente reflejan las condiciones de sus vidas futuras. La mente influje en cada acto del cuerpo. Ninguna actividad física puede ser hecha sin el consentimiento de la consciencia o del inconsciente. “Cuando tú y yo nos encontramos por primera vez, no sentí otra cosa que buenas impresiones de tu subconsciente, ninguna culpa ni remordimiento. Con una mente así, te acepté como estudiante. Debo añadir que algunas veces necesitas una palmada en la espalda o una colleja con un palo, para despertar tu subconsciente. Nada que no necesitemos todos de vez en cuando. C: ¿Hay algo más en lo que te fijes cuando aceptas a un nuevo estudiante? S: Un estudiante de Kendo debería llegar hasta el Dojo igual que la hoja de papel a las manos del calígrafo: perfectamente limpio y puro, esperando el pincel del maestro, recibiendo cada pincelada, y absorbiendo toda la tinta necesaria para hacer el trazo perfecto. Incluso para un maestro Zen experto en caligrafía, el número Uno es el más difícil de escribir. Y en la vida todos, maestros y discípulos, empezamos por el número uno. “Creo también que un estudiante no debería poner excusas cuando está siendo corregido. Todos cometemos errores. Es la obligación del profesor ver cuándo un estudiante no puede avanzar por sí mismo e ilustrarle el paso siguiente. Es importante saber cuánto hay que facilitar el camino: si acercas mucho la luz, si le ayudas demasiado, el estudiante volverá a fallar. Si le ayudas cada vez que te lo pide, nunca aprenderá por sí mismo. Resumiendo, para ser un buen estudiante de Kendo hay que trabajar sin cuestionamiento: escuchar cuidadosamente al instructor, tanto si le entiendes en el momento como si no.
C: Sensei… C: ¿Qué quieres decir? C: Sensei, ¿cuál cree que es el principal problema del Kendo actual? S: Probablemente, que los estudiantes intenten aprender demasiado deprisa. La espada debe hacer un círculo perfecto alrededor del cuerpo sin excepción. Esto debería llevar alrededor de diez años. Hoy en día siento que un montón de instructores ponen más énfasis en ganar campeonatos. No es que ganar campeonatos tenga nada de malo, pero debemos poner todo en su lugar. Si practicas kendo cada día, como si la Gran Final fuera en el entrenamiento siguiente; y preparas tu equipo cada tarde para la “competición” del día siguiente; y si cada día te preparas para combatir con tu adversario… aunque no tengas enfrente ningún adversario, entonces harás el Kendo correcto [N. de la T.: en japonés, esta expresión se dice tadashi kendo].“Hay un antiguo refrán samurai que dice: ‘Ten afilada tu espada cada día, y bien limpia tu nuca cada noche; y antes de dormir reza a Dios por que no haya guerra mañana”. Kasumi © Zanshin-Madrid
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