KENDO


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CONVERSACIONES CON UN SAMURAI traducido por Arancha Ferrero

Fragmentos del libro The Heart of Kendo, ed. Shambala, de Darrel Max Craig http://www.ymaapub.com/authors/authordetail/author04.php

1982 Naginata y Espada

CRAIG: Sensei, he construido una aldea japonesa a unas 30 millas de aquí, al norte de Houston. ¿Querría usted hacer alguna exhibición de kendo uno de estos fines de semana?
SENSEI:
¿Me necesitas para eso? C: Bueno, Sensei, por supuesto que sería maravilloso dejar que otra gente vea kendo de verdad.
S: Sabes, Señor Craig, uno de mis antepasados, hace años, Shusaku Chiba (¿recuerdas que te dije que era el que había obtenido el permiso para registrar el estilo Hokushin Itto Ryu?) Bueno, pues Susaku Sensei fue uno de los primeros promotores de torneos de exhibición de kendo, antes de que éste se popularizara. Eran exhibiciones de naginata contra espada.
C: ¿Combates?
S: Sí.
C: ¿A muerte, Sensei?
S: No. Usaban una naginata de madera y un shinai similar a los que utilizamos hoy.
C: ¿Qué es una naginata?
S: Es una lanza con empuñadura larga y un filo corto en el otro extremo. Era usada por los samurai en el campo de batalla. Más tarde, en tiempos de Shusaku Chiba (porque ya había acabado la guerra en Japón, con la llegada del nuevo emperador), la naginata quedó obsoleta como arma de combate. Entonces se convirtió en la disciplina marcial de las mujeres de familia samurai, que la usaban también como autodefensa.
C: ¿Shusaku Sensei cobraba por estas exhibiciones?
S: Sí.
C: ¿Sabe una cosa, Sensei? Cuanto más aprendo sobre la familia Chiba más cosas veo que tenemos en común.
S: ¿Qué quieres decir?
C: Bueno, pues que tu familia cobraba por sus exhibiciones de kendo, y al mía, en el circo, hacía una cosa muy parecida.
S: Nunca lo había visto así, pero supongo que tienes razón.
C: ¿Te has batido alguna vez en duelo, Sensei?
S: Nadie gana en un duelo.
C: Lo sé, pero me preguntaba por esa larga cicatriz que tienes en la frente.
S: Esa es una historia muy larga.
C: ¿Te estoy haciendo una pregunta inoportuna, Sensei?
S: ¿No es eso lo que haces siempre?
C: ¿Ah, sí?
S: Si quieres, te ayudaré con la exhibición de kendo.
C: Gracias, Sensei.  

1983 Kata

C: Sensei, otro profesor de kendo me dijo este verano que en la Federación Japonesa consideran kata los kata de Hokushin Itto Ryu. ¿Es cierto?
S: Bueno, el tercer kata, Sanbonme, es muy parecido, pero creo que todo ha cambiado con el paso de los años.
C: ¿Qué quieres decir?
S: Bueno, cuando la policía japonesa empezó a contratar espadachines ilustres para el Cuerpo, hacia 1885, decidieron normalizar el kendo para poder utilizarlo en la propia Policía. Creo que mi padre me contó que aceptaron unos de nuestros kata en esa norma.
C: ¿Recuerdas cómo se llamaba?
S: No, pero lo buscaré en los archivos de mi dojo cuando vuelva a Japón.
C: ¿Puede ser que muchos espadachines famosos salieran de la escuela Hokushin Itto Ryu?
S: Algunos, pero un montón de escuelas del antiguo estilo de kendo tenían su propia escala de espadachines famosos.
C: ¿Podría recordar a uno en concreto?
S: Bueno, justo en las postrimerías del siglo, entre 1898 y 1899, se formó en Kyoto el Budokuten.
C: ¿Qué significa “Budokuten”, Sensei?
S: “La Sala de entrenamiento Marcial”… o quizá “El lugar de las grandes virtudes marciales” [en el original inglés, ‘Martial Hall’ o ‘Great Virtues Martial Hall’. N. de la T.]. Es muy difícil de traducir. Takaharu Naito Sensei, un estudiante de la escuela Hokushin Itto Ryu, era conocido en todo Japón por su maestría con la espada así como por su espíritu en la práctica de artes marciales. En el Budokuten se le puso a cargo de la sección de kendo junto con un discípulo de Jigoro Kano, fundador del Judo, llamado Hijime Isogai Sensei.
C: Sensei, ¿qué pensaba su padre de Jigoro Kano y el Judo? O, si se puede preguntar, ¿qué es lo que usted piensa?
S: No sé nada de ninguno de los dos, pero una cosa sí te puedo decir: Budo es Budo. ¿Has escuchado alguna vez la historia de uno de los estudiantes de Kano, Mifune? Según dice la Historia del Japón, Mifune Sensei, un reconocido maestro de Judo en todo el mundo, había alcanzado tal grado de integración entre su cuerpo y su mente que una tarde, sin nada más que un pañuelo de seda, consiguió desviar una bala de rifle que le dispararon a bocajarro.
C: ¿Cómo puede ser eso posible, Sensei?
S: Porque cualquiera puede lograr cualquier cosa con el entrenamiento adecuado y una correcta disciplina.

1984: Kime y Kame. Ir de la mano con los dioses.

C: Sensei, ¿llegó a encontrar el kata de Hokushin Itto Ryu del que hablamos el año pasado?
S: Sí. Me he traído una copia de los diez kata originales de 1885.


1.- Kyoshin Meichi Ryu: kuraizume
2.- Asayama Ichiden Ryu:: aun
3.- Kurama Ryu:: henka
4.- Shindo Munen Ryu: uchiotoshi
5.- Jikishinkaga Ryu: hasso
6.- yagyu Shinkage Ryu: hasetsu
7.- Rchin Ryu: makiotoshi
8.- Jygen Ryu: ichini no tachi
9.- Hozan Ryu: hachiten-giri
10.- Hokushin Itto Ryu: kadan no tsuki

El kata de Hokushin Itto Ryu tenía como objetivo alcanzar con la espada justo el ojo del oponente.
Con el cambio de siglo, tal como yo lo entiendo, los kata fueron modificados para consistir en 12 técnicas, tres con kodachi, la espada corta, y nueve con odachi, la espada larga. Desde que empiezan a practicarse estos kata a principios del s. XX hasta ahora, ha sido modificado varias veces, pero básicamente continúa en su forma moderna, con siete odachi y tres kodachi, como los kata de la Federación Japonesa [Zen Nihon Kendo Renmei, en inglés All Japan Kendo Federation].
Estos diez kata han sido adoptados por la Federación Internacional en su normalización para los exámenes de grado.
C: ¿Piensas que los exámenes de grado son importantes hoy?
S: Creo que los exámenes son cruciales para los principiantes, porque les sirven para corregir su base de práctica. El examen también espolea a la gente para poner a prueba sus habilidades técnicas, físicas y mentales. C: ¿En qué te fijas cuando examinas a un principiante?
S: En el movimiento. Sus movimientos deberían parecer naturales, con el kamae y kime apropiado.
C: Kamae y Kime, ¿son la materialización de la postura correcta, Sensei?
S: Sí. Pero recuerda siempre este factor importante: demasiado de ambas se considera grosero. Mi padre siempre dijo que era igual que el fugu [pez globo: cuando es capturado, se hincha de modo que triplica su tamaño y apariencia repentinamente para asustar a los depredadores y así poder volver al agua. N. de la T. ]. En su interior sólo hay aire, pero de cara al exterior es un ser poderoso y atemorizador. Cuando eres un principiante, los exámenes y el grado son lo más importante. Conforme vas madurando, te das cuenta de que sólo importa de lo que eres capaz de hacer, no lo que otros piensan que eres capaz de hacer.


Los exámenes muestran a los demás una imagen real de nosotros mismos. Si suspendes un examen, aprendes una lección igualmente importante. Si apruebas, aprendes un poco. En la vida nos estamos examinando constantemente. Y si tenemos la disciplina para corregir nuestros defectos, sentirnos satisfechos constantemente, sólo con nuestra práctica diaria de kendo.
C: ¿Cuál es el nivel más elevado de kendo, según tu punto de vista, Sensei?
S: El de los que caminan de la mano con Dios. Los dioses me han otorgado el don de poder hacer kendo: yo he sentido siempre que es un don. De modo que tengo la responsabilidad de practicar duro para que, cuando practique kendo, se transforme en un arte noble y elegante y no un medio de destrucción. Los dioses siempre están observando, y siento en mi corazón que esperan que lo haga lo mejor posible. Si yo cumplo con mi parte, apreciarán mi esfuerzo y me echarán una mano.
C: Sensei, haces que el kendo suene casi a algo religioso.
S: No. Kendo no es una religión, pero está entretejido en las creencias religiosas de Japón. A veces siento que ambas cosas son inseparables. Esto sólo significa que podemos utilizar el kendo como disciplina para purificar tanto nuestro cuerpo como nuestra mente. Si nuestras intenciones son buenas, no debería ser un problema que influyamos a otros que podrían estar interesados en el kendo como forma de vida.
C: Sensei, cuando hablas de Dios… y no es que quiera tener una discusión religiosa…
S: … lo cual está muy bien.
C: Pero ¿no es el Zen una religión para las artes marciales, o fue adoptada por los samurai en sus tiempos de guerreros?
S: Sí. El Zen tenía una profunda influencia en el papel del samurai y el Bushido, o su código moral de conducta [sic], especialmente en lo que se refiere al desarrollo espiritual. El entrenamiento de los samurai en artes marciales iba dirigido, mucho más a menudo, más en el desarrollo físico que en la contemplación espiritual, así como el entrenamiento de un monje Zen era justo al contrario. Era un hecho sabido que los samurai pasaban mucho tiempo en monasterios Zen meditando. Esto los capacitaba para desafiar todo miedo de la muerte mediante la eliminación de su ego. Sin su ego, había poco que temer de lo desconocido, como la muerte. A través de la meditación, su cuerpo y su mente lograban estar listos para ir al encuentro de la muerte, fueran cuales fueran las circunstancias, con un espíritu pacífico.


De acuerdo con las creencias del Zen, cuando el cuerpo muere, el ego también muere con él. Esto capacitaba a los samurai para mirar a la muerte sin experimentar la muerte física real de cualquier ser humano… ¿entiendes lo que te digo, señor Craig? C: Me ha pillado, Sensei.
S: ¿”te he pillado”? ¿Qué significa eso?
C: Significa que en efecto no tengo la más remota idea de lo que está hablando.
S: ¡Bien! Todavía me doy cuenta de cuando pasa. Recuerda: es tu trabajo el encontrar los puntos de apoyo. Mientras reflexionas, tendré paciencia y te tendré preparada la merienda para cuando termines.

Kasumi © Zanshin-Madrid