Kendo y corazón

KENDO y CORAZON
por KURASAWA Sensei 9º Dan HANSHI
(jueves, 10 junio 2004)

 

Koji Tawigawa, el maestro japonés de más renombre en el juego de Shogi- una especie de ajedrez autóctono de Japón, dice “El shogi es una batalla entre dos individuos. Si uno no se ha perfeccionado como persona, nunca será capaz de ganar.” Koji tiene alrededor de 30 años y nunca olvidaré lo lleno de autoconfianza que está y el gran corazón de que hace gala. Cuando traspongo ese pensamiento de Koji a la esencia del desarrollo de la personalidad en mi kendo, y miro hacia atrás al momento en que yo tenía 30 años y llego a la edad que tengo ahora -más de 80- siento que aún no he conseguido ese nivel de realización.

 

Desde afuera, el kendo puede ser visto como una expresión de combate en donde uno tiene que entrenar duro para conseguir vencer al oponente. Sin embargo uno también debe entrenar su “yo” interior para conseguir llegar a tener un corazón puro. La palabra “kokoro” la podemos traducir como “espíritu” o “personalidad”. Para la persona inexperta o no entrenada los golpes a la cabeza o las estocadas a la garganta pueden parecerle una forma de violencia. A veces es fácil para nuestras emociones sacar lo mejor de nosotros, pero también desarrollar intenciones violentas. Esto último es una vergüenza para nosotros y evitarlo es fundamental para conseguir un corazón puro y directo.

 
Al hacer kendo debemos tener en cuenta que necesitamos de la ayuda de un oponente. Solamente cuando tenemos un oponente somos capaces de disfrutar y mejorar nuestro kendo. Es pues necesario que cuidemos a nuestro oponente y que apreciemos la ayuda que esa persona significa en nuestro entrenamiento. Este trato hacia el oponente se debería traducir en un respeto mutuo.

 

En el pasado grandes personas han dicho que si, al hacer kendo, uno simplemente golpea a otro con sentimientos de agresividad y de venganza desde principio a fin, no se trata de kendo, sino de una reyerta callejera y de un acto superficial de barbarie. El camino del kendo no es simplemente mejorar la capacidad de uno para golpear. Si se va en esta linea, atributos humanos básicos tales como el cuidado hacia los demás, el aprecio y el respeto no se desarrollarán en nosotros. Nuestro corazón al hacer kendo debería dedicarse por igual a procurar el desarrollo de las cualidades del oponente y a mejorar uno mismo.

 

Así pues, no hace falta decir que debemos poner un cuidado exquisito al entrenar con niños, principiantes y personas de nivel más bajo. Símplemente fijarnos y preocuparnos por golpear, ganar, no perder, o buscar la gloria y la victoria, no nos ayudará a preocuparnos por el oponente y a conseguir su bienestar. La actitud de esperar que nuestro oponente se desarrolle al máximo es una función de nuestro corazón. Debemos elevar nuestro concepto de cuidado y preocupación por el oponente. Es equivocado el pensar que tenemos que vencer a toda costa y que nuestros esfuerzos no han fructificado si no conseguimos la victoria.

 

En el entrenamiento de kendo los resultados son importantes, sin embargo, la verdadera importancia y el verdadero valor del kendo reside en el camino que emprendemos para conseguir una forma pura de kendo. Si uno hace kendo con un corazón manchado, uno también acabará manchado. Si somos nobles de corazón, la bondad de nuestra personalidad mejorará con el tiempo.

 

Para terminar, me gustaría decir que espero que todos emprendáis el trabajo de entrenar vuestro corazón, eso mejorará vuestra práctica como kendokas.

 

A finales del siglo XVII un gran espadachín llamado Shimada Toranosuke dijo: “La espada es el corazón. Si deseas aprender la técnica de la espada, primero de todo tienes que purificar tu corazón.

 

KURASAWA TERUHIKO


Discurso que KURASAWA SENSEI dio en 2001 en el Centro Cultural de Toronto, en Canadá.
Traducido del Japonés al Inglés por Kiyo Kamata y Robin Tanaka Traducido del Inglés al Español por Pepe Gil, 4 Dan KENDO, Catedrático de Inglés.