El Sable Japonés: Aspectos mitológicos, históricos, metafísicos y artísticos

2.-Iconografía de los tsubas y tsukas: El espíritu oculto del guerrero.

El sable japonés, en todas las variantes que hemos visto es un arma eficaz y una bella artesanía; a pesar de ello puede llegar a estar profusamente decorada, sobretodo en la tsuka y la tsuba. A pesar de que se le da una importancia preferente a estos dos elementos, no hay que olvidar que partes como la saya o el sagueo, también muy susceptibles a la decoración. Estos elementos pueden provocar cierta confusión, su decorativismo es de naturaleza efímera pues estaba condicionado para su uso en una ocasión determinada como un funeral o una ceremonia imperial; llegando en los casos más exquisitos a tener varias saya o sagueo, cual corbatas para conjuntar con una hakama o unos tabi.

Por ello doy mas importancia a algo, que sin ser permanente, tiene más presencia física y el guerrero puede considerarlo, más fácilmente parte integrante de la espada y por ende, de si mismo.

La labor artesana en estos casos debe realizarse con gran maestría para sortear ciertos obstáculos intrínsecos a la pieza a decorar. A saber, ajustarse a la cambiante forma de la tsuba pasando desde el círculo y cualquier polígono existente, hasta las más enrevesadas composiciones zigzagueantes o curvilíneas. O en el caso de la tsuka, conseguir que la decoración sea completamente visible y descifrable a pesar de los múltiples cordones de seda que se ciernen sobre el.

Puede que exista cierto escepticismo al meter en un mismo terreno complicadas interpretaciones iconográficas y austeras actitudes guerreras, pero antes de emprender una actitud iconoclasta se debería tener en cuenta ciertos aspectos. Por ejemplo hay que comprender que la katana en sus distintas formas ya era en sus comienzos un elemento altamente estético y decorativo, sobretodo en manos de personajes adinerados. Una perfecta muestra de ello son algunas de las piezas que tenemos en el Museo de Artes Decorativas de Madrid o el Museo Lázaro Galdiano, cuya importancia reside en sus tsukas efusivamente decoradas sobre marfil o hueso, para luego estar policromadas.

Aparte de este colectivo, no hay que perder de vista el hecho que una espada para un guerrero de clase media podía durar toda una vida, sobretodo si no estaba al servicio de algún señor poderoso que le subvencionara las armas que usara para protegerlo. Por ello no sería de extrañar que el guerrero quisiera personalizar y hacer aún más propio si cabe ese arma que puede acabar siendo una prolongación de su ser.

Empero aún teniendo presente todo esto la selección de motivos iconográficos susceptibles de interpretación se han ido realizado y he realizado por mi parte, sobre la multiplicidad de diferentes piezas con repetición de la misma decoración.

Kasumi © Zanshin-Madrid