El Sable Japonés: Aspectos mitológicos, históricos, metafísicos y artísticos

III "Shibui": Expresar lo máximo con lo mínimo

Este término en particular viene a ser una unión entre los conceptos de Sabi y Wabi. El decir que la suma de estos dos puede dar lugar a shibui no es del todo correcto, pero si comprensible.

Wabi es lo simple, lo predeterminado desaparece, pero no deja de ser natural, no deja de “ser” o existir, pero cambia de forma para que no lo veamos o toquemos sino que lo intuyamos. Wabi es un dragón dibujado con varias líneas, irregulares e incluso informales; en ello no vemos al dragón pero lo presentimos incluso en la falta de figuración. Descubrir no sólo al dragón sino a un majestuoso ser incluso en la fealdad de sus líneas, eso es wabi.

Sabi es el vacío , deja de “ser”, para convertirse en muchas cosas. Por ejemplo una pintura zen, hecha con pincel de un solo pelo formando un círculo, sabi es la tosquedad y a la vez firmeza con la que está realizado, ese primitivismo espiritual. Pero también es la parte importante de la obra que no se ve, el espacio en blanco o la nada que se convierte en un todo, formando junto al círculo la obra artística.

En definitiva si en una pintura que representa al anterior dragón rodeado de un espacio en blanco (wabi + sabi) , aparece el shibui; expresar lo máximo(el dragón con toda su trascendencia iconográfica y la importancia del vacío o lo insípido-insustancial, en la cultura japonesa), con lo mínimo, unas líneas y la nada. En ello yo veo el Taiji , formado por el Yin y el Yang, que cada uno ocupa un lugar y unas características, son opuestos pero están armonizados, y nunca permanecen como tales en su totalidad, pues en el lugar del blanco hay un poquito de negro y viceversa. En relación a esto y como mero apunte artístico me gustaría que cada uno hiciera una separación del símbolo por la mitad siguiendo las líneas marcadas, concluyendo en la forma exacta de la joya fundacional de Japón, a mi juicio, el Yin de los Dioses que al entregarlo a los hombres se complementó con el Yang de estos.

No se trata de un juego de suposiciones o rebuscados significados fruto del uso sesudo de la razón; es un modo de comunicación sensible. Con ciertas formas evocan en nosotros bien sensaciones, bien el recuerdo de imágenes o historias fijadas en la mente gracias a la cultura popular. En el caso de Japón y los tsubas, algunas de las historias o imágenes que mentaré pueden parecer rebuscadas, nada más alejado de la realidad, pues todas ellas estaban presentes día a día en la vida de aquellos hombres y mujeres, desde su infancia.

Al hablar de “shibui” surge la idea de las kata de iaido o arte marcial del desenvaine de la espada. El practicante debe hacer ver con sus movimientos al aire, que en realidad está enfrentándose a un adversario físico y vivo. Pero esto no lo debe convertir en un comediante con el peligro de sobreactuar; sino que debe valerse de estos cortes predeterminados para crear un espacio veraz y natural donde pueda darse la anterior situación de combate. Y es al ver bien representado esto último, cuando uno se da cuenta del “shibui” al percibir con unos simples movimientos y en cuestión de segundos, conceptos que podrían tardar horas en explicarse y años en comprenderse.

Por ello aunque dentro de todo esto pueda caber la fealdad, la asimetría o la simplicidad de formas y movimientos; no hay que olvidar que en ningún momento hay descuido, que todo esta cuidadosamente meditado y meticulosamente realizado.

Kasumi © Zanshin-Madrid